Alessandro Pires Staniscia – Orador del IHGP
Este 13 de mayo de 2026, Paranaguá rememora un hito en su identidad religiosa. Exactamente... 37 añosEn 1989, el gimnasio deportivo "Albertina Salmon" se transformó en un templo provisional para acoger la investidura de Dom Alfredo Ernest Novak. Designado por el Papa Juan Pablo II, el misionero redentorista, nacido en Nebraska, Estados Unidos, asumió el cargo pastoral como segundo obispo de la diócesis de Paranaguá, en una tarde de sábado que reunió a la comunidad y al clero en torno a un nuevo capítulo pastoral.
La ceremonia de 1989 no fue un mero rito burocrático, sino un acontecimiento de gran trascendencia política y espiritual. Bajo la lectura del decreto por el Nuncio Apostólico, Dom Carlos Furno, "Dom Alfredo" recibió la obediencia del clero ante figuras emblemáticas de la Iglesia brasileña, como el Cardenal Dom Paulo Evaristo Arns y el Arzobispo Emérito de Paraná, Dom Pedro Fedalto. La presencia de 21 obispos y decenas de sacerdotes y autoridades civiles en la plataforma artísticamente preparada subrayó la importancia de la "Ciudad Madre" de Paraná en el panorama eclesiástico nacional.
Ese periodo también marcó una transición serena y respetuosa respecto al legado anterior. Dom Bernardo José Nolker, quien había servido al pueblo de Dios en la costa durante más de 25 años, permaneció en la ciudad hasta finales de junio de 1989 para organizar su partida a Estados Unidos. Este periodo de convivencia entre los dos obispos demostró la elegancia y la fraternidad que rigieron la sucesión, permitiendo al nuevo pastor familiarizarse con las particularidades de su nuevo hogar antes de asumirlo definitivamente el 28 de junio.
La llegada de Dom Alfredo tuvo un impacto inmediato y transformador. Poco después de la partida de Dom Bernardo, el nuevo obispo demostró su visión de una Iglesia orientada al servicio transformando la antigua Casa Episcopal en un Centro Pastoral y trasladando la residencia oficial a la calle Vieira dos Santos.
Hoy, a punto de cumplirse cuatro décadas de aquel 13 de mayo, el recuerdo de la toma de posesión de Dom Alfredo sigue siendo un testimonio de la renovación y el compromiso social que continúan dando forma a la vida en Paranaguá.
Referencia: FREITAS, Waldomiro Ferreira de. Historia de ParanaguáDesde sus orígenes hasta la actualidad. Paranaguá: IHGP, 1999. 560 págs.





